
Te amo. A los cuatro vientos y en un grito de silencio. No es que sea tímido, menos mudo. Es que mis palabras solo intentan tocarte, pero es imposible acariciar a un ángel. Mis palabras intentan hallarse entre tus pensamientos, pero se pierden entre las ramas de un pequeño bonsái. Pequeñez para grandísimo amor. El agua se calienta dentro de una cafetera, pero la pasión nunca llega a arder, a borbotar burbujas de cariños, dulces como un algodón de azúcar. Te amo, lo digo rodeado entre tanta gente y sin temor alguno. Bastante valentía encontrarme tres metros bajo tierra y gritarlo en un desesperado aullido de silencio. Ya te he dicho, no es que sea mudo, solo que mis palabras intentan colarse entre tus sueños. Lo digo, cuando apenas vas arrojando el primer puño de tierra, cae y retumba en el eco de este cajón. Cuando yo ya estoy muerto.
2 comentarios:
Buen escrito. Entonces, ama y sé feliz.
Recuerda que el que ama de verdad está vivo y es libre.
Salu2
LV
andar escribiendo asi, de puntillas...
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