La calle.Un cruce de cuatro vías. Seís semáforos.
Tres en verde, tres en rojo. El crucero
peatonal, los autos en hilera, detenidos,
un malabarista al frente, los fuegos
en el aire. El cinturón de seguridad la
sujeta bien contra el asiento, escu-
chando algo de música romántica, el
hijito al lado, conversándole de his-
torias que desea aprender. Un niño
le toca la ventanilla para limpiarle
la luna con un trapo sucio. No con la
cabeza y el niño se va, al otro auto,
una camioneta con un gordo calvo,
de rulos ya canos, a su lado un muchacho
con gorra, no hablan, cada uno
mirando por su ventana, y la noche
se siente fría helada, las luces de
los postes brillan bien amarillos, el
niño
se trepa con su trapo sucio
para limpiar la luna, sacude a un
lado el trapo, el calvo baja su ventanilla
para alcanzarle una moneda, el
malabarista mira nomás sus palos y
seguro espera recibirlos y volverlos
a lanzar, un perro cruza la calle, detrás
una pareja de enamorados caminan
tomados de la mano, los demás autos
solo aguardan que cambie el semáforo
y cruce la acera la señora que va
con pasos cansados
No hay comentarios.:
Publicar un comentario